En la Antigüedad, los hombres creían en tres clases de demonios: los bondadosos, los malignos y los neutrales. Los creyentes (cristianos) sólo aceptan, desde tiempos arcaicos, dos tipos: los malos y los buenos.

De acuerdo con la doctrina cristiana, Dios creó nueve coros de ángeles: tronos, serafines, querubines, demoníacos, principados, potestades, virtudes de los cielos, ángeles y arcángeles. Todos ellos gozaban de pureza, sin mancha del mal. Sin embargo, algunos de ellos se tentaron con el pecado de la soberbia y quisieron asemejarse a su creador omnipotente...

Se dice que dos tercios del ejército de los ángeles adoptó esta actitud. Satanás, líder de los serafines, se encontraba a la cabeza de los espíritus rebeldes.

Entonces, Dios Padre mandó al arcángel San Miguel a combatirlo, junto a los ángeles obedientes. Fue cuando se desató una gran batalla celestial. El resultado de la misma: Satanás fue derrotado y enviado al abismo junto con su séquito de espíritus perdidos. Los ángeles rebeldes fueron expulsados muy lejos del Paraíso: al denominado Infierno o reino de las sombras...

Cap. 1 Trabajo para Amelia.

Aquí comienza toda la historia...Amelia, es una chica de 16 años y estudia el último curso de secundaria, su estatura era alrededor de un metro setenta y ocho. Su pelo es negro, y sus ojos de color azul cielo.
Hacía un día soleado, aunque corría una suave brisa por su ventana...
Amelia yacía encima de su cama estirada, acompañada de su gata Mishuri, que ronroneaba mientras ella le acariciaba su fino y sedoso pelage.Las clases aún no habían terminado, y se disponía a levantarse para vestirse y acto seguido encaminarse hacia su instituto.

-¡AMELIA! ¡LLEGARÁS TARDE!
-¡Ya vaa mamá!- y de un brinco se levantó de la cama- ¡estaba meditando!
-¡Cuando duermes meditas! ¿no?, porque subo y te veo sobada como un bacalado en la cama.
-¡No me llames bacalado!
-¡Baja de una vez!

Amelia se vistió con su ropa, cogió su mochila y comenzó a desayunar con mucha paciencia...
Su madre cada vez se impacientaba más y cada vez que Amelia levantaba la mirada ésta la fulminaba con su mirada. Hasta que decidió que la última tostada se la iría comiendo por el camino...
Salió de su casa y comenzó a andar por el camino de siempre, pero decidió irse por uno distinto, uno en el que los árboles eran los acompañantes... era un largo paseo lleno de árboles arqueados, formando un túnel gigante de vegetación y colorido.

-¡Que preciosidad!

Comenzó a andar, pero no había nadie caminando por allí, le resultó extraño que ni siquiera los ancianos estuviesen sentados en los bancos...
Se sentó en uno, sabía que llegaría tarde, pero, para aguantar una clase en la cual ni siquiera el profesor iría ya que todos estaban muy atareados con los últimos preparativos del final de curso y mandaban a sus substitutos, prefería relajarse e evadirse de todos sus problemas...Comenzó a bucear por su mente... y justo cuando comenzaba a recordar cosas horribles de su pasado un chico saltó por su banco y la miró. Pero comenzó a correr con una mochila en sus espaldas sin volver a fijarse en ella.

En cambio ella continuó mirándolo extrañada, nunca había visto a ese chico, pero tampoco le dio demasiada importancia, así que volvió a caminar por aquel paseo hasta llegar a su instituto, justamente cuando tocaba el timbre que finalizaba las clases, subió las escaleras, paso dos pasillos y a la segunda puerta a mano izquierda entró. Su mejor amiga Azuki, la esperaba ansiosa.

-¡AMELIA!¡AMELIA VEN! ¡TENEMOS TRABAJO!
-¿Cómo dices?
-¡SII! ¿¡RECUERDAS QUE SOY YO, LA QUE ESCRIBE LOS ARTICULOS PARANORALES DE LA REVISTA DEL INSTITUTO!?
-Sí, lo recuerdo.
-¡ME HAN DICHO QUE MI PRÓXIMA EXPEDICIÓN SERÁ LA CASA ABANADONADA DE AQUÍ!
-¡¿La casa que lleva dos siglos abandonada?!
-¡LA MISMA!
-¡Eres boba! a saber que hay allí dentro, yo desde luego, para el instituto, no me arriesgo a coger cualquier cosa.
-Jajajaja lo más bueno es que tengo que ir con un acompañante.

Azuki la miró con picardía.

-¡NO!
-Sí
-¡NO!
-Vaaaaaaaaaa por favorrr vente conmigo, te prometo que estaré contigo todo el rato!
-Ya sabes que a mi estos temas no me gustan.
-...

Azuki entristeció su rostro haciendo sentir culpable a Amelia.

-¡Está bien!¡solo esta vez!
-¡GRACIAS!¡GRACIAS!
-Si... como nos pase algo...

Amelia, no tenia un buen presentimiento de todo aquello...
Sabía que antes de que fuesen a investigar en aquella casa pasaría algo...

Continuará.